Ahir vaig llegir una entrevista força interessant a la Contra de La Vanguardia sobre la Rita Pitka, dona sàvia que pertany al "Consell Internacional de les 13 dones indígenes" que em va transmetre esperança i molta fe, així que us la poso aquí pels qui vulguin compartir una mica del coneixement i pau que transmet aquesta àvia sàvia, com es descriu a ella mateixa, què mai va malament, no?
"No hay quien baile mejor o peor que yo"
IMA SANCHÍS
- 30/10/2008
Nací
en un barco de pesca, en una isla de 6 km2,en Alaska, soy yupik. Viuda,
me queda una hija y 6 nietos. Fui la primera persona en Alaska que
obtuvo el título de médico de Medicina Tradicional y como tal trabajo
en la Fundación South Central,pero no he ido a la escuela
Su bisabuela conocía el camino que usted iba a recorrer...
Yo me crié con las abuelas sabias, caminé con ellas y aprendí de ellas sin hacer preguntas.
¿Por qué sin preguntas?
La mejor manera de enseñar es sencillamente siendo.
Sí, señora.
Todas
las abuelas sabían que yo sería una gran sanadora y una líder
espiritual, pero la que más confiaba en mí era mi bisabuela, fue ella
la que me entregó las trece piedras y las trece plumas de águila, para
"cuando las abuelas por fin se reúnan".
¿Todas ustedes tienen visiones?
Sí,
yo empecé a tenerlas a los cuatro años y desde entonces tengo el poder
de sanar y lo ejerzo, pero le aseguro que yo no hago nada, simplemente
me entrego.
Eso es mucho.
Nada me pertenece, no tengo nada, todo lo dejo ir y no pienso sobre ello. La contrapartida es que nada me hiere.
Pero tuvo un cáncer.
Las
enfermedades vienen de la rabia, una rabia sostenida y soterrada se
convierte en enfermedad. Yo acumulé ira desde mi infancia. Mi padre
murió un mes antes de que yo naciera y siempre lo añore. Y quería tener
una nariz hermosa, un perfil como el de Elizabeth Taylor, y bonitos
vestidos.
¿Y qué le dijo la abuela?
Que si
quería verme una nariz hermosa, me limpiara por dentro. Bella por
dentro es bella por fuera. Tuve que aprender sobre mí misma, entender
que sólo existe la abundancia y que para vivir en paz hay que perdonar.
Al dolor hay que dejarlo marchar.
Dicho por usted, parece sencillo.
El
problema es que nos olvidamos de lo que esencialmente somos. Nos
emperramos en hacer cosas en lugar de permitirnos no hacerlas. Siempre
esforzándonos, queriendo gustar a alguien, queriendo ser fuertes.
La otra opción no la veo clara...
Permitirnos
ser, es decir: ser nosotros mismos, tomarnos nuestro tiempo para hacer
lo que debemos hacer, ser más flexibles. Conocernos y compartir.
"El empeño que ponemos en ser perfectos es lo que nos hace sufrir tanto".
Sí, eso pienso. Y también pienso que a veces la gente está aferrada a su sufrimiento.
¿Y qué le ha ayudado a conocerse a sí misma?
Me
he deshecho de mi ego, no hay quien baile mejor o peor que yo. Todo lo
que veo es hermoso, así que quiero que todo el mundo vea todo hermoso y
que aprendan a amarse a ellos mismos y compartirlo con todos los demás.
¿Y cómo se llega ahí?
En mi pueblo, desde muy
pequeñitos se les enseña a los niños que lo que piensan tienen que
sentirlo y que lo que sienten tienen que pensarlo.
¿Qué le ayudó a superar la muerte de cinco hijos?
Sueño
que han crecido y que me están ayudando. A veces pienso que si vivieran
aquí igual me causarían dificultades. Están en el otro lado y me
protegen, y yo les doy las gracias todos los días. No puedo agarrarme a
ellos, fui un instrumento para traerlos a este mundo de camino al
siguiente.
...
Cuando era pequeña, mi madre
solía decirme que cuando vamos al otro lado nos convertimos en
estrellas y que hay muchas ventanas en el universo que nos están
mirando.
¿Elegimos la vida que vivimos?
Sí.
Estamos aquí por una razón, así que debemos hacerlo lo mejor que
sepamos, agrandar nuestro espíritu, ser sabios, porque eso es lo único
que nos llevamos.
¿Y usted cómo supo cuál era su destino?
"Soy una niña - le dije al gran espíritu-. Mañana me marcharé, pero,
mientras tanto, ¿qué es lo que se supone que debo hacer? Muéstrame el
camino".
¿Se lo mostró?
No, el camino
simplemente viene si aprendes a escucharte a ti mismo y tratas a todo
el mundo como te gusta que te traten a ti. Mi bisabuela me enseñó hace
mucho tiempo que te conviertes en ser humano cuando aprendes a aceptar,
cuando aprendes a fluir. ¿Y sabe lo que decía mi madre?
Algo que me impresionará, seguro...
Mi
madre me decía: "Está bien". "Está bien cuando está bien, y está bien
cuando no está bien". Es así, pero siempre queremos cambiarlo todo y de
esta forma nos agarramos a lo que está mal y no lo dejamos ir.
Está bien.
Cuando
lo malo te viene, tienes que aceptarlo y aprender de ello. Cuando una
cosa buena viene, la atesoramos como si no volviera a sucedernos nunca
mas. Pero la vida, como las estaciones, es un ciclo, siempre el mismo y
siempre cambiante.
Su pueblo casi fue exterminado, si hubieran aceptado en lugar de luchar por mantenerse, usted no estaría aquí.
Tras
la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Estados Unidos intentó acabar
con nuestra cultura negándonos el derecho a la pesca y la caza, y
construyeron escuelas para indígenas en las que prohibían a los niños
hablar su lengua materna.
Gran error.
Aquello
ocurrió, no luchamos, y ahora todo el mundo quiere ser como nosotros,
quieren conocernos; les perdonamos, es así como funciona, hemos de
desprendernos del ego y de la avaricia de cogerlo todo, ¿para qué lo
quieres?...